3 Lecciones vitales que mi celular no desea que olvide

celularHace unos días tomé la decisión de depurar mi teléfono.

No creas que esa es una actividad cualquiera… es de hecho una experiencia muy intensa.

(Al menos si como yo, tienes el mismo teléfono por más de 5 años y conservas el 90% de lo que recibes.)

Revisando toda la info almacenada escuché canciones que me fascinaban e inspiraban.

Ví videos inspiracionales que (otra vez) me sacaron las lágrimas.

Y vi fotografias. Muchas fotografías.

Lo primero que me llamó la atención fue lo largo que tenía el pelo… Recordé la tarde traumática en que me lo corté por recomendación de mi entonces profesora y ahora gran amiga Lillian.

Luego vi las ENORMES arrugas que tenía en mi rostro.

Wow. Eran espantosas. No cabe duda que mis amigas tenían ‘algo’ de razón cuando me fastidiaban diciéndome que tenía que empezar a cuidarme o que iba a quedar aturrada muy pronto.

Además, volví a ver grandes amigos que ya partieron a una mejor vida.

También vi imágenes de antiguos socios que tomaron otro camino y de quienes no supe más.

Y por supuesto vi amigos que siguen lidiando con los mismos problemas y viven los mismos dramas personales y financieros de entonces.

¿Qué tiene que ver que haya depurado mi teléfono contigo?

Paciencia pequeño conejito… ahorita llegamos a eso. Son varias lecciones vitales que surgen de la depuración.

Para comenzar…

Hay que aprender a cerrar ciclos.

No cabe duda que la mayoría de nosotros anda cargando con demasiado peso extra (en libras, en emociones, en historias), que nos impide crear rápido una nueva vida.

¿Cuánto tiempo más vas a pasar cargando los mismos traumas, miedos, rencores e inseguridades?

En serio te digo: no vale la pena.

Para nada.

No se puede construir un mejor futuro aferrados al pasado. Hay que dejarlo ir.

Pero hay algo mas…

También hay que comunicarle a quienes forman tu presente lo importantes que son.

Nunca sabes el impacto que tendría en otros eso que te guardas para ti y que no dices.

La mayoría de personas vive vidas de desesperación silenciosa.. y no cuesta nada aliviarla aunque sea un poco.

No tienes que ser el próximo redentor de la humanidad, (escuché que ya alguien consiguió ese puesto), pero sí puedes llenar de amor y amabilidad a quienes la vida y tus decisiones ponen en tu camino.

Pero espera… hay más!

Hay que ser amigos íntimos con el progreso.

Si graficamos los últimos años de tu vida… ¿en qué dirección iría la gráfica de tus finanzas?

¿Sería una pronunciada línea ascendente, iría casi horizontal o servirá para explicarle a los niños cómo funciona la fuerza de gravedad?

¿Y la gráfica de tu satisfacción por vivir la vida en tus términos?

¿Y la gráfica de cómo te ves y te sientes?

Cuando ves tus fotos de un año y el siguiente y el siguiente, ¿luces más radiante?

¿Eres más fuerte?

No son preguntas superfluas, sino todo lo contrario.

Lo que pasa por tu mente pasa por tu vida… y se refleja en las fotografías.

Si tienes algo que cambiar, solo hazlo.

No es necesario pedir ni obtener permiso para hacerlo.

Basta con que des el primer paso.

Hoy.

Que pases un excelente día.

Dina “la nostálgica” Guillen

P.D. Ayer te comenté que iba a invitarte a mi fiesta del rejuvenecimiento este próximo sábado por la tarde.

Durante 2 horas vamos a reunirnos unos amigos para escuchar y presenciar una nueva tecnología que regenera la piel a nivel celular y que es responsable directa que a mis 40 luzca mucho más radiante y joven que a los 37.

Un par de personas recibirán una aplicación del tratamiento completo para que la noche del sábado sean la admiración (y envidia) de los demás.

Y TODOS recibirán un regalo! (No hay fiesta sin regalos, no es cierto?)

¿Lo mejor de todo?

Es que podremos vernos de nuevo, platicar un rato y tomarnos nuevas fotografías juntos en un nuevo ciclo.

Así que si deseas asistir, responde este mensaje y te enviaré los datos del lugar y hora exactos.

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